Y de repente me doy cuenta que ya no soporto a nadie
entre los 13 y los 17 años, no soporto escuchar sus platicas
banales, no soporto que se rían de todo lo que digo solo por
quedar bien, no soporto verlos querer actuar mayor.
Y me doy cuenta que estoy madurando, que ya no me importa
cómo te vistes, sino cómo hablas....ya no prefiero a alguien que
me haga reír, sino alguien que me mantenga interesada.
Que prefiero una cerveza y un buen coto a ir al antro lleno de
desconocidos y niños creídos.
Madurez, siempre llega antes de que nos demos cuenta.
ResponderEliminarun beso
Yo también odio a los adolescentes.
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